viernes, 2 de diciembre de 2016

CURSO CONVIVENCIAMOOC


MÓDULO 4: ACTIVIDAD 1



PRESENTACIÓN DE CASO ELEGIDO EN LA ACTIVIDAD DE MÓDULO 2:



El caso elegido en el módulo dos fue el tres: "Aislamiento de un alumno en el grupo/clase" 


        Antes de realizar cualquier intervención y de aplicar diferentes metodologías, debemos conocer, además de las características de aula y de nuestros alumnos,  las características generales del centro, porque así podremos aprovechar todos los recursos materiales, espaciales y personales disponibles.
           El centro donde se desarrolla mi labor diaria está ubicado en la zona sur de Madrid, en una localidad que  ha tenido un rápido crecimiento de población. Es un colegio de Educación Infantil y Primaria  relativamente nuevo (16 años de antigüedad), por lo que sus instalaciones y materiales están en perfectas condiciones. 
          El número total de alumnos es de 815, número que deja suficientemente claro que es un centro enorme, de línea tres y con cuatro niveles de línea cuatro. Las familias que integran el centro son de clase social, económica y cultural media/alta con gran implicación e interés por la educación de sus hijos y que generalmente se muestran colaboradoras con todas las iniciativas que se plantean desde el centro.
      El claustro de profesores está compuesto por 45 docentes con las diferentes especialidades de Infantil y Primaria para que el centro funciones perfectamente. Entre ellos  encontramos a la profesora de Audición y Lenguaje que se encarga de los alumnos del aula TEA por ser nuestro centro de escolarización preferente de alumnos diagnosticados con Trastorno del Espectro Autista. Con ella colabora el TIS del centro (Técnico de Integración Social)
           Contamos con el E.O.E.P formado por una PTSC y dos orientadores para atender las demandas y necesidades del centro, además de a los 42 alumnos acnnes entre los que se encuentra los 5 alumnos TEA.
           Disponemos de una DUE para dar respuesta a las necesidades médicas  de nuestros tres alumnos diabéticos.
        El horario del centro es muy amplio (de 7.00 a 18.00 horas). De 7.00 a 9.00 con el programa de desayuno "Los primeros de cole" y de 14.00 a 16.00 horas, el comedor escolar   y de 16.00 a 18.00 horas, las actividades extraescolares  gestionadas y organizadas por el AMPA del centro. Estos servicios son muy demandados dado que ambos progenitores trabajan en un porcentaje muy elevado.
          Además del personal docente tenemos el siguiente personal no docente: 2 conserje, 5 señoras de la limpieza, monitores de actividades extraescolares,  1 cocinera, dos pinches de cocina y 15 cuidadoras de comedor para atender a los 135 alumnos que usan el servicio de desayuno  y a los 345 alumnos que  usan el servicio de comedor.
      Tenemos buena relación con las diferentes instituciones de la localidad (Ayuntamiento, Concejalía de Educación, de Cultura, de Deportes, Policía Local, bomberos,  centro  de salud, etc.)
              Además tenemos buena relación con todos los centros docentes de la localidad. De manera  especial nos coordinamos con los otros nueve colegios públicos para establecer aspectos básicos en común de cara a dar una imagen de homogeneidad y coherencia en el funcionamiento general entre todos, aunque cada uno de nuestros centros tenga su seña de identidad. También existe una coordinación periódica con los centros de Educación Secundaria que acogen a nuestros alumnos al finalizar la escolarización Primaria.

           Una vez que conocemos de manera global las características de nuestro centro, permitiéndonos poner todos los recursos que tenemos a nuestro servicio,  pasamos a abordar el caso que nos ocupa:

             Nos encontramos con una aula de 6º de Educación Primaria, con 29 alumnos, en la que la mayoría de los alumnos son niños (18 niños  y 11 niñas), esto hace que el grupo, aunque bueno, sea más movido que otros  más equilibrado en número de niños y niñas. Tenemos dos alumnos del programa ACNEE.
           En general casi todos los niñ@s se sienten bien dentro del grupo y con bastantes amigos, aunque en ocasiones aparecen situaciones difíciles y conflictivas, que se solucionan, en principio con la intervención de tutor o el maestro que en ese momento esté a cargo el grupo.
            El ambiente de trabajo dentro del aula es adecuado mostrándose muy receptivos y participativos con todas las propuestas que les presentemos. Aspecto que potenciaremos al máximo para lograr los objetivos que nos propongamos: académicos y sociales.
            Este año se ha escolarizado a un alumno nuevo, procedente de otro colegio de la zona centro de Madrid. En lo que llevamos de curso hemos detectado que no está bien integrado en el grupo, surgiendo entorno a él situaciones conflictivas que hacen que cada vez esté más rechazado (CASO 3 DEL MÓDULO 2 DEL MOOC) por lo que procedemos de la siguiente manera:
         En primer lugar lo ponemos en conocimiento del jefe de estudios y dirección. Pedimos asesoramiento al orientador del centro. Se decide pasar a los alumnos heteroinforme, autoinforme y sociograma documentos que nos aportan la siguiente información sobre los alumnos  y sobre el grupo:
       Tenemos cinco alumnos proactivos, respetuosos, colaboradores, conciliadores, etc.
El grupo está dividido en tres subgrupos. Las niñas se relacionan entre ellas y parece que este grupo está muy bien cohesionado. Los otros dos grupos están formados por el resto de los niños. Los alumnos proactivos y líderes positivos están integrados una en el grupo de las niñas y los otros cuatro, repartidos, dos a dos, en sendos grupos de chicos.
Una vez que tenemos una visión global de la situación del aula y teniendo en cuenta el PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL, EL PLAN DE CONVIVENCIA  Y EL R.R.I. del Proyecto Educativo del centro  y las instrucciones de la Viceconsejería de Educación, Juventud y Deporte, diseñamos  nuestra línea de actuación para mejorar la adaptación e integración del citado niño al grupo y al centro en general, a la vez que mejoraremos la cohesión grupal.

INTERVENCIÓN Y LÍNEA DE ACTUACIÓN


- Informar  a todos los docentes que intervienen de manera directa con el grupo para que estén pendientes por si surgieran posibles altercados y para que  colaboren con nosotros en la consecución de nuestro objetivo. También informamos al personal no docente, en este caso, a las cuidadoras de comedor, ya que el alumno hace uso de este servicio complementario.

- Reunión con las familias por parte de la tutora, el orientador y la PTSC del centro.
- Reunión, desde la cercanía, comprensión, etc., con el alumno rechazado para que nos manifieste cómo se siente y qué le gustaría que cambiara respecto  a su experiencia escolar.
- Reunión con los alumnos proactivos para explicarles que vamos a necesitar su ayuda en el caso que nos ocupa, a la vez que les pedimos la máxima discreción.

ACTIVIDADES PARA REALIZAR CON EL GRUPO RECOGIDAS EN EL PLAN DE CONVIVENCIA Y EN EL P.A.T

Las actividades recogidas en ambos documentos tienen como finalidad la mejora de la convivencia escolar, la integración y la prevención del acoso escolar. 

- Organización del aula en grupos colaborativos. Sentaremos al alumno con el alumno ayudante más apropiado. Estos grupos irán rotando para fomentar la integración del alumno y la cohesión del grupo en general.
- Proponer pequeños proyectos de trabajo en la que la participación de todos los componentes de grupo sea necesaria para conseguir el objetivo común.
- Visionado de vídeos que trasmitan valores positivos: colaboración, compañerismo, respeto, etc.
- Propondremos actividades de dramatización para reír, liberar energía, estimular el movimiento,...
- En general actividades que potencien la comunicación entre los alumnos, la seguridad en sí mismo, la comprensión, la coordinación,...
- Pondremos en marcha el  proyecto de patio en el que desarrollaremos diferentes juegos grupales para que participen todos los alumnos: el pañuelo, balón prisionero, peonzas, petanca, etc.
- Igualmente recurriremos al programa de comedor escolar para que el alumno se integren en las actividades que están incluidas, por ejemplo: fútbol, baile, manualidades, etc. para lo que tendremos en cuenta los intereses y gustos del alumno, así como la participación en estos grupos de alumnos ayudantes que puedan arroparle durante este tiempo. Pediremos a su cuidadora que colabore en la participación del alumno.

SEGUIMIENTO

- De manera periódica nos reuniremos el equipo docente del aula, el jefe de estudios y el orientador para valorar la evolución en el proceso de integración del alumno.
- Cuando consideremos que ha pasado suficiente tiempo volveremos a realizar el sociograma, el heteroinforme y el autoinforme para comprobar de manera efectiva y objetiva cómo se ha modificado la situación del alumno con respecto al  grupo.
- Nos reuniremos con la familia para realizar un intercambio de información: ellos nos contarán si han apreciado alguna mejora en el alumno y nosotros les trasladaremos lo que observamos en el centro.

           Aunque se compruebe una mejora notable y hayamos conseguido que el alumno esté más integrado y aceptado por el grupo debemos seguir expectante, observando de manera activa y sistemática las diferentes situaciones, a la vez, que seguimos realizando actividades que potencien la buena relación del grupo.

       Debo señalar que durante este curso nuestro centro está modificando el Plan de Convivencia del Centro y el Plan de Acción Tutorial para recoger y concretar lo establecido en las Instrucciones de las Viceconsejerías de Educación, Juventud y Deportes y Organización Educativa sobre la actuación contra el acoso escolar en los centros docentes no universitarios de la Comunidad de Madrid.


lunes, 28 de noviembre de 2016

ACTIVIDAD 2 MÓDULO 3 #convivenciaMOOC

Tras hacer una exhaustiva lectura del documento que se nos ha proporcionado en este tercer módulo del curso y tras realizar una investigación en internet sobre metodologías activas centraré el desarrollo de esta segunda actividad en exponer diferentes actuaciones que nos van a permitir mejorar la convivencia escolar a nivel general y a nivel particular mejorar notablemente la cohesión de nuestro grupo/aula y como consecuencia conseguir reducir las situaciones de conflicto y de violencia
  • Creación de grupo en un ambiente que facilite el aprendizaje. El sentimiento de pertenencia a un grupo y el de identidad son necesidades humanas básicas. Muchas de las metodologías "de grupo" que se emplean durante el curso no dan buenos resultados si este aspecto no se ha trabajado e ido consolidando poco a poco. Un ambiente facilitador del aprendizaje es aquel donde la persona se siente segura y una de las mayores fuentes de seguridad es sentirse integrado y arropado por el grupo. Las dinámicas de presentación, de consenso o de "hacer ver" la eficacia de trabajar cooperativamente, el sentir que la diferencia es un valor y una fuente de enriquecimiento mutuo... son elementos vitales para el crear un buen clima de aula.
  • Facilitar la comunicación. La comunicación es un elemento esencial a la hora de convivir y de resolver conflictos, porque el diálogo es una de sus principales herramientas. Trabajando de forma cooperativa se facilita que todo el mundo se sienta escuchado, sea tomado en cuenta, tanto para trabajar un tema curricular como para tomar decisiones por consenso y se quita el miedo a hablar ante la clase y opinar.
  • Conocer mejor a la clase y tener una comunicación más fluida. Esta forma de trabajo, incorporando dinámicas cooperativas a las actividades de aula, nos proporciona un mayor grado de confianza con nuestro alumnado, ya que sienten mas seguridad en las respuestas y participan mejor, sin miedo al error. Al mismo tiempo podemos conocerlo mejor, estimular, reforzar, apoyar...
  • Romper con la rutina y establecer un ritmo de clase distinto. El cerebro está más receptivo al aprendizaje si el ritmo de la clase no es monótono y repetitivo. Las actividades presentadas a un nivel donde se mantiene la expectativa de ver lo nuevo que se les ofrece es clave para mejorar la atención.


domingo, 20 de noviembre de 2016

CURSO MOOC: ACOSO ESCOLAR

MÓDULO 2: ACTIVIDAD 1

Una vez analizados los cuatro casos que nos ocupan he decidido decantarme por el caso 3: Aislamiento en el grupo de clase en donde un alumno se encuentra apartado y rechazado, pero no sufre conductas agresivas de un modo claro.

  1. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN GENERAL DEL GRUPO
Nos encontramos ante un grupo/clase de alumnos de 12 años. Por su edad media, y por la fecha del informe, podemos estar hablando de alumnos de 1º de la ESO. 
Sabemos que es un grupo bastante numeroso constituido por al menos 29 alumnos, que son los que, en principio, han contestado al test (heteroinforme).
El grupo está formado en su mayoría por chicos (un 63 %), siendo el porcentaje de chicas del 37 %, esto es, 18-19 chicos y 10-11 chicas.
Teniendo en cuenta estos datos y sin haber profundizado, todavía, en la información que vierte el informe, tenemos un grupo de alumnos que hay que cuidar y trabajar mucho para que exista una buena cohesión entre ellos. En estas edades, según numerosos estudios, es cuando mayor porcentaje de acoso escolar nos podemos encontrar, situación que se agudiza con  la considerable desproporción del número de alumnos frente al número de alumnas.

AMBIENTE EN EL GRUPO
Estudiando, detenidamente, el informe, observamos que en general casi todos los alumnos se siente bien dentro del grupo y con  bastantes amigos, aunque manifiestan que en ocasiones aparecen situaciones difíciles y conflictivas, exponen que el ambiente de trabajo y estudio dentro del aula es adecuado para desarrollar las actividades que se programen.
Dentro del grupo nos encontramos con cinco alumnos (20, 26, 16, 24 y 9) considerados por sus compañeros, como alumnos amable, respetuosos, colaboradores, etc. 
En el análisis del sociograma realizado en el grupo (el alumno 29 no aparece) lo primero que nos llama la atención    y que tendremos que tener en cuenta  para la rápida intervención es  la situación de los alumnos 25, 17 y 7 por no haber recibido ningún voto a favor. 
El alumno 25 es indiferente para el grupo,  no quieren relacionarse con él pero tampoco lo rechazan.
El alumno 7  tiene un voto positivo, es decir, algún alumno lo ha elegido como amigo, y 2 votos de rechazo.
El caso más claro de aislamiento y rechazo social dentro del grupo es el del alumno 17, no sólo no lo elige ningún compañero sino que le rechazan el 50 % de la clase. Consideramos que esto puede ser debido a que es un alumno que presenta cierta impulsividad y que provoca situaciones conflictivas, coincidiendo con la respuesta que han dado en general los niños, manifestando que, en ocasiones, surgen situaciones complicadas.
Otro aspecto que llama la atención es que el grupo está dividido en varios subgrupos, concretamente tres. 
Las niñas se relacionan entre ellas y parece que el grupo está muy cohesionado. Dentro de este grupo de las niñas encontramos un sólo niño de la clase (el número 14) quizá porque se encuentre más conectado con las actividades e intereses de las chicas.
Los otros dos grupitos están formados, uno por seis alumnos y el otro por 5. Después hay dos niños que se relacionan entre ellos, el número 16 y el número 12, y un alumno el número 13, aunque se relaciona con el alumno 24 tiene también muchos votos de rechazo (11)
Dentro del grupo de seis niños tenemos al alumno 18 (no parece muy clara su identidad sexual) que no ha realizado el test. Pensamos que ha sido porque no ha querido manifestar su opinión por inseguridad.
Detectamos claramente a los tres  líderes positivos el número 26,  el número 20 y el número 22, dos de ellos están integrados en uno de los subgrupos de chicos y el otro en el otro subgrupo. Este aspecto lo tendremos en cuenta a la hora de trabajar la integración de los alumnos que están más aislados en el grupo (17, 7, 25, 13) y en menor medida los alumnos (16 y 12).
Una vez estudiada la situación de manera global pasamos a diseñar un línea de actuación.

INTERVENCIÓN Y LÍNEA DE ACTUACIÓN
Nuestro objetivo es la integración de los alumnos rechazados, fundamentalmente el alumno 17, además de dotar al grupo de estrategias para potenciar la cohesión entre todos.
En el caso que nos ocupa, una vez que se ha detectado por el tutor/a, aunque no es, en principio una situación de acoso, sí hay que incidir para mejorar y evitar que se desencadene, por lo que  se inicia el protocolo de actuación. 
La tutora debe poner en conocimiento del equipo directivo y más concretamente del director del centro la situación para que, éste último, inicie el procedimiento establecido por la instrucciones de la Vicenconsejería de Educación, Juventud y Deporte y las instrucciones marcadas por el servicio de inspección. 
Además se debe informar a todos los docentes que trabajan de manera directa con el grupo para que estén pendientes por si surgieran  posibles altercados.
El director junto con el jefe de estudios establecerán reuniones de coordinación con los docentes directos y con el equipo de orientación para marcar conjuntamente la línea de actuación: intervención con las familias, intervención con el grupo, intervención con los alumnos afectados…


ENTREVISTA CON EL ALUMNO EN SITUACIÓN DE RIESGO (ALUMNO 17)
El orientador por un lado y la tutora por otro, se reunirán con el alumno para recabar, de forma cercana e individual,  la información de cómo se siente, qué le gustaría cambiar, qué puede hacer él, qué pueden hacer sus compañeros, qué pueden hacer los “profes”, qué puede hacer su familia, etc. para mejorar la situación en la que se encuentra.
También se trabajará de esta manera con los alumnos (13, 25 y 7)
Por otro lado, la PTS del centro y la tutora se deberán reunirse con las diferentes familias para indicarles los aspectos detectados y la intención del centro de modificarla, para lo que necesitaremos su apoyo y colaboración incondicional. Además, la familia nos va a trasmitir información importante de cómo ellos perciben el tema (cómo se comporta el/los niños en casa, con la familia, con los amigos externos al colegio, su estado de ánimo, si hay alguna situación destacable en el ámbito familiar, etc.)

COLABORACIÓN DE ALUMNOS AYUDANTES
Contamos con varios  niños que por sus características están muy bien valorados dentro del grupo, se les considera colaboradores, amables, conciliadores, etc. Son los alumnos (22,  24, 26 y 20), a  ellos recurriremos de diferente forma.
Parece oportuno informarles de manera individual de la situación general del aula, de las experiencias negativas de rechazo que están sufriendo algunos compañeros y nuestras pretensiones al solicitar su colaboración. Además se les pide la mayor y absoluta discreción, por lo que deben ser además alumnos de nuestra confianza y no dejarnos llevar sólo y exclusivamente por la aportación que han hecho sus compañeros mediante los test.
Al  alumno 17 debido a sus características, es un sujeto activo, no parece adecuado asignarle un alumno ayudante hasta que no se hayan trabajado con él diferentes terapias de autocontrol.
Al alumno 13 parece claro asignarle como alumno ayudante al número 24 ya que entre ellos existe una relación recíproca de amistad. El número 24 debe conseguir que poco a poco el 13 se integre de manera activa en las actividades grupales que les propongamos.
Al alumno 25 y 7 le podemos asignar varios alumnos ayudantes que potencien progresivamente su integración y que velen por  que no se sientan más desplazados al prestarles sus apoyo.

ACTIVIDADES PARA REALIZAR CON EL GRUPO
Se planificarán y se implementarán en el aula actividades integradoras y cooperativas para lograr el objetivo de nuestro trabajo (la integración de los citados alumnos y la cohesión del grupo)
Una de ellas será la de organizar el aula de manera que se fomente la colaboración entre los niños, haciendo diferentes grupos según sus características.
Existen gran variedad de actividades de este tipo, entre ellas se pueden visionar vídeos/ películas que trabajen aspectos sociales, emocionales, etc.
Además se pueden proponer juegos/actividades del tipo: 
  • Actividades para reír, liberar energía, estimular el movimiento, etc.
  • Dramatizaciones donde se observan situaciones conflictivas y de discriminación y su correspondiente solución
  • Juegos de colaboración grupal para conseguir un objetivo común: por ejemplo qué equipo resuelve el enigma planteado.
  • Actividades para conocerse entre sí
  • Actividades que potencien la comunicación entre los niños y que potencian la seguridad en sí mismos y como grupo, etc.
Hay que tener en cuenta que los tiempos de recreo y determinadas áreas, como la Educación Física, proporcionan momentos, que de ser bien programados y organizados, favorecerán la integración y la cohesión grupal.

SEGUIMIENTO
Como en todo proceso educativo se debe realizar un seguimiento y evaluación que nos muestre cuál es el nivel de mejora adquirido, el punto en el que nos encontramos y los aspectos en los que todavía debemos seguir incidiendo.
De todas las actuaciones adoptadas, desde en inicio con la realización de los diferentes test por parte de los alumnos, las reuniones realizadas, las medidas implementadas, etc.  se elaborará un informe.
El informe más concluyente será el que se realice tras desarrollar todas las actuaciones para comprobar cuál es estado de los diferentes alumnos y del grupo en general. Para ello se pueden volver a pasar al grupo test o una batería de preguntas encaminadas a aportar información de manera individual y de manera grupal.
Una vez que se recaba esta información se vuelve a reunir el equipo docente, el director y el jefe de estudio junto con el E.O.E.P. para realizar el análisis conjunto de la situación y valorar si se debe seguir incidiendo en el grupo.
Posteriormente se debe informar también a las familias del progreso realizado.

Aunque se observe una mejora notable y hayamos conseguido que el alumno en cuestión (el alumno 17) esté más integrado y aceptado por el grupo, y se haya conseguido una mejor cohesión grupal  e interrelación  (que las niñas y los niños se relacionen entre ellos) debemos seguir expectantes, observando de manera activa y sistemática las diferentes situaciones, a la vez, que seguimos realizando actividades que potencien la buena relación dentro del grupo.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Me encuentro con ilusión y con ganas de trabajar en los nuevos desafíos educativos que se nos presentan en el MÓDULO II  del curso  MOOC

viernes, 11 de noviembre de 2016

CURSO #convivenciaMOOC

MÓDULO 1: EL ACOSO ESCOLAR EN EL CONTEXTO DE LA CONVIVENCIA
ACTIVIDAD 3: Análisis y debate de casos prácticos


            Para el desarrollo de esta actividad he elegido el “Caso 1. Educación Primaria”

            El texto nos presenta un supuesto que perfectamente nos podemos encontrar en el entorno escolar y en el desempeño de nuestra labor diaria. De la correcta actuación de las diferentes partes implicadas dependerá que se resuelva correctamente en beneficio  alumno, en este caso, Adrián.

·         ¿Estos hechos pueden considerarse como acoso?
Desde mi punto de vista nos encontramos ante un caso de acoso incipiente. En un primer momento parece,  que lo sucedido  entre Adrián y Félix en vacaciones, con la rotura, a priori casual, de la hélice del helicóptero y el desagradable comentario de Félix, es una bobada de niños, aunque considerando la edad de ambos, son alumnos de 6º de Primaria  y por tanto tienen entre 11 y 12 años, la manera en la que Félix se dirige a Adrián entraña cierta intencionalidad de ofensa directa.
Si el tema hubiera terminado con el acontecimiento anterior podríamos pensar que ha sido algo puntual, pero al producirse una serie de hechos en cadena: el incidente del balonazo en el ojo, el trato vejatorio que recibe el niño por parte de tres compañeros a la salida del colegio y cuando pretende jugar al fútbol, la zancadilla a propósito y los insultos, sumado a las características de propio niño, introvertido con pocas habilidades sociales, y a su cambio de actitud mostrándose reacio a ir al colegio, yendo un poco retrasado en las tareas escolares, me hacen pensar que está surgiendo un caso claro de acoso escolar y que por tanto, el centro, es decir, todas las personas que lo conformamos, los maestros y equipo directivo junto con los padres de Adrián y   los padres de los otros tres alumnos implicados, debemos empezar a trabajar de manera conjunta, diseñando estrategias sólidas para evitar, por un lado, que Adrián vuelva a sufrir un incidente desagradable y por otro lado, reeducar el comportamiento negativo que están manifestando estos tres alumnos. Sin lugar a dudas, nuestra labor educativa debe enfocarse en esa doble vía de actuación: proteger e integrar al primero, y reconducir el inadecuado comportamiento de los otros, potenciando en ellos habilidades como la empatía, el compañerismo, etc.

·         ¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas este tipo de conductas?
Los documentos que vamos a utilizar en estos casos deben estar incluidos  en nuestro Proyecto Educativo.
Empezaremos con el PLAN DE CONVIVENCIA: en este documento se recoge la concreción de los derechos y deberes de los alumnos, las actividades que fomenten un buen clima de convivencia en el centro, las actuaciones para la resolución pacífica de conflictos, las normas de conducta y de convivencia y las medidas correctoras en caso de incumplimiento.
Seguimos con el PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL: que concreta las actividades y programas recogidos en el anterior, es decir, concreta nuestra labor directa con los alumnos en este campo, haciendo especial hincapié en las medidas y actividades preventivas.
Pasamos al Reglamento de Régimen Interior, documento ha utilizar cuando se deben imponer medidas correctivas, recoge la tipificación de las faltas (leves, graves o muy graves) y la sanción atribuible a cada una de ellas.
Siendo el acoso escolar una falta muy grave, además, el R.R.I., recoge el protocolo de actuación a activar en caso de sospecha de un posible caso de acoso (intervención con los alumnos implicados, reuniones con las familias, reuniones entre docentes, asesoramiento de E.O.E.P., etc.) y  las actas necesarias para la implementación correcta del citado protocolo.

·         ¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?
Considero que las ambas actuaciones no han estado lo suficientemente acertadas. Lejos de tratar el tema desde la objetividad y desde la importancia que hay que dar a este tipo de casos, han trivializado el asunto quedándose en los superficial: “son cosas de niños”, “no pasa nada”, “es el propio Adrián el que debe integrarse y buscar amigos”, etc.
Con esto no quiero decir que haya que alertarse de manera exagerada ante el  más mínimo conflicto surgido esporádicamente entre los alumnos, pero sí debemos mantenernos expectantes por si realmente se desencadena una situación reincidente, como el caso que nos ocupa.
El jefe de estudios ha pasado por alto las características de Adrián, que es un niño solitario, introvertido y que no tiene muchos amigos. Además tampoco ha tenido en cuenta que no estamos hablando de un hecho puntual sino que se han repetido varios incidentes y por otro lado, ha obviado el desequilibrio de poder, pues en un principio el problema lo tuvo con Félix pero finalmente, a éste se unen otros dos niños  que incordian a Adrián.
Tampoco la tutora ha estado muy acertada en la forma en que pide al grupo/clase que acepte a Adrián para que pueda jugar al fútbol con los demás.
En primer lugar deberían haber escuchado a los padres, intentar transmitirles tranquilidad diciéndoles que se van a poner manos a la obra y que van a observar el comportamiento de los niños en general pero en especial a los cuatro implicado (Adrián y los otros tres niños).
Deberían haber hablado con los niños, tantas veces como fuera necesario,  de manera individual y después de manera conjunta para que cada uno expusiera sus sentimientos y sus inquietudes, para después intentar que los tres amigos se pusieran en el lugar de Adrián (cómo se siente, si a ellos les gustaría, también si ellos mismos se sienten bien haciendo lo que hacen, etc.). Después deberían haber explicado a los niños lo que nosotros, sus “profes”, esperamos de ellos, transmitiéndoles nuestra confianza en su cambio de actitud, pero también explicándoles, de manera clara y concisa, cuáles son las consecuencias de sus actos en el caso de repetirse un nuevo episodio.
Deberían haberse reunido, de manera individual, con los padres de los tres niños para comunicarles lo que se está produciendo y del comportamiento de sus hijos, para pedirles su colaboración, pero para informarles, también, de las posibles consecuencias negativas que pueden tener sus hijos en caso de no modificar su conducta.
Además deberían haber pedido la colaboración al orientador del centro para que trabaje, con Adrián y su familia, técnicas para subir la autoestima y seguridad del niño. El E.O.E.P. también debería asesorar a  los otros tres niños, a sus padres, a la tutora, profesores, jefe de estudios, director, etc-
La tutora, por su lado, también podría haber puesto en prácticas actividades que fomenten la cohesión del grupo intentando de manera paulatina que Adrián fuera mejor valorado y aceptado por todos los niños.
En definitiva, deberían haber puesto en marcha numerosos mecanismos de prevención y protección en lugar de quedarse en lo meramente superficial. Además y muy importante, deberían, de manera diligente, haber informado al director del centro para que el/ella contribuyera en la resolución del conflicto.

·         ¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos hechos?
En primer lugar deberíamos aplicar medidas educativas ya que el objetivo fundamental de nuestra labor es el educar  y formar a nuestros alumnos, y cuando estas medidas prioritarias fallan debemos recurrir a las sancionadoras o disciplinarias.
Entre la educativas priorizaremos la atención directa e individualizada de todos nuestros alumnos. Posteriormente pondremos en práctica actividades en el aula de cohesión de grupo, que fomente la colaboración, el diálogo, etc. También se puede implicar a todas las familias del grupo, para que colaboren con nosotros en estas actividades de respeto, solidaridad, tolerancia a las diferencias individuales, etc.
Si todas estas medidas no surten efecto recurriremos al R.R.I. para imponer las medidas correctoras que correspondan a las faltas cometidas y a su gravedad.
·         ¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
El comportamiento de los tres niños que actúan con violencia, tanto física como psicológica, contra su compañero Adrián, por el simple hecho de  “ser diferente”, es totalmente incorrecto e inadaptado y no se debe tolerar bajo ningún concepto. Por eso, nuestra labor, además de proteger e integrar a Adrián,  se debe dirigir a procurar que estos alumnos modifiquen su conducta, pues sin lugar a dudas, ésta no les va a aportar nada positivo en su vida y nuestro mayor triunfo educativo será conseguir que estos alumnos empaticen con los sentimientos de los demás.




Iniciando el caso práctico del módulo 1

miércoles, 9 de noviembre de 2016

El entorno escolar es un espacio donde confluyen gran cantidad y variedad de relaciones humanas, por tanto podremos observar vínculos positivos que nos harán crecer en autoestima, empatía, socialización, etc. y otros, vínculos o relaciones tóxicas que interfieren negativamente en el desarrollo personal de los implicados. Motivo por el cual los docentes debemos permanecer expectantes permanentemente para potenciar unas e inhibir otras.